¡Sooooorpresa! ¡Manjar! ¡Queque! ¡Maaaaaankeke!
¿Hablemos de destrucción de valor? Hablemos del Mankeke. Ese queque que al comienzo fue relleno de puro manjar, que después fue degradado a relleno de crema y manjar, y que, para terminar de ahorrarse la última chaucha, lo terminaron rellenando sólo con crema «sabor manjar». Cuando hicieron eso último, ya no les quedaba perso para volver a cambiar la letra del jingle.
Y vuelve ese recuerdo del grupo de skaters (que probablemente nunca fueron skaters) y de esa improvisada bandeja de tabla de skate para llevar los Mankekes. Sáquense el mito de que antes los Mankekes eran más grandes... porque no, no eran más grandes. Pero mantengo lo del relleno.
No tengáis miedo... de comerte el papel.
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