«El momento más reconfortante».
Una frase que era toda una institución en los cortes comerciales de la tele de mediados de los ochenta, ahora parece más que desplazada. Frase que perteneció a todo el relato de la Malta Morenita, en su época de oro, como una suerte de coronación al final de un sacrificado dÃa de trabajo.
Los años desplazaron ese relato. La segunda mitad de la década lo vio comenzar a esfumarse al aparecer por un corto tiempo la Morenita Especial. Luego, en el cambio de década, se intentó reinventar como un clásico, pero rápidamente derivó a la cerveza que estaba de promo o en oferta. Hasta que un dÃa casi no la vimos más.
Las nuevas generaciones decidieron, sin necesitar ponerse de acuerdo, pasar de ella. Hoy, la Morenita sobrevive enlatada en muy pocos lugares, como un producto sacado de otra época o, dicho de otra forma, un gusto de viejo.
[vÃa]














